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Mi discurso en los Premios CAIFE 2026

A continuación les comparto el discurso que dí en la edición 2026 de los Premios CAIFE a los mejores stands del 2025.

La gala de premiación se realizó en el Teatro Armenia, en el barrio de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires, el martes 9 de Junio a las 7pm.

En la sala se encontraban Socios y empleados de la Cámara, Autoridades de la política, de la gremial empresaria, estudios de arquitectura, proveedores de nuestra industria, clientes de los estudios, periodistas y otros.

Discurso — Gala de Premiación Premios CAIFE 2026

Martes 9 de junio de 2026 | 19:00 hs

Buenas noches a todos.

Señores funcionarios, autoridades presentes, representantes de los medios de comunicación, colegas, amigos, socios de CAIFE, y a toda la industria ferial argentina reunida esta noche: bienvenidos.

Noches como esta tienen algo especial. No es solo la ceremonia, no es solo el premio. Es el reconocimiento colectivo de que lo que hacemos importa. Que detrás de cada stand hay una idea, hay horas, hay equipos, hay creatividad y esfuerzo que merece ser celebrado.

Quiero comenzar agradeciendo a quienes nos acompañan desde las instituciones. Su presencia aquí no es protocolo: es una señal de que la industria ferial tiene el lugar que se merece en la agenda pública. Gracias.

A los medios: gracias por amplificar nuestra voz. Por cubrir, por mostrar, por contar lo que hacemos. Sin visibilidad no hay industria, y ustedes son parte esencial de eso.

A los socios de CAIFE: esta cámara es lo que es porque ustedes eligen seguir construyendo juntos. En tiempos fáciles y especialmente en tiempos difíciles.

Y al jurado internacional que evaluó los trabajos en competencia: gracias por su rigor, por su mirada externa y por poner en valor la excelencia argentina con la seriedad que merece.

Pero esta noche no es solo una noche de premios. Es también una noche para hacer un balance de dónde estamos y hacia dónde vamos.

Nuestra industria es una industria muy atomizada y eso hace que en ella convivan muchas realidades diferentes. Cuando me acerqué a CAIFE hace ya más de 10 años entendí que cuando se ocupa el lugar de dirigente gremial empresario, uno debe analizar las cosas dejando afuera la situación particular de su empresa para trabajar en el bien común, no el propio. Muchas veces cometemos el error de creer que porque a nosotros nos va bien, todo está bien. O a la inversa, cuando a uno le va mal, todos están mal. No es así. Tenemos la obligación de hablar mucho con toda la cadena de valor, escuchar y trabajar para ayudar a resolver lo que falta y no quedarnos en lo que está bien o funciona.

No voy a hacer un discurso largo y aburrido, esto no es una bajada política ni mucho menos quiero que se caiga en la grieta. Somos una cámara empresaria que trabaja por el bien común más allá de nuestras opiniones personales. Nos da mucho orgullo trabajar en la capacitación de personas en situación laboral vulnerable en conjunto con el Gobierno Nacional, pero también debo decir que la falta de actividad económica impacta a gran parte de nuestras PyMEs porque, cuando no hay mercado interno y a nuestros clientes les caen las ventas, las ferias se achican, los calendarios se ajustan. la incertidumbre económica lleva a las marcas a recortar presupuesto, el stand —ese espacio físico donde una empresa le dice al mundo quién es— recibe menos inversión y con él, se achican los proyectos, repercute en los empleos y sólo nos salva la creatividad y la resiliencia.

Las PYMEs que integran nuestra industria no son un dato estadístico. Son el tejido real de este sector. Son las que sostienen el entramado productivo cuando los grandes dudan, las que no tienen margen para esperar, y las que, sin embargo, siguen apostando. Por eso, reconocerlas hoy no es un gesto: es una obligación.

Quiero contarles, con mucho orgullo, sobre algunos de los proyectos que tenemos en marcha.

El próximo jueves tenemos el acto de colación de la quinta camada de alumnos de nuestra Escuela de Oficios, que, junto con FECOBA llevamos adelante en el marco del programa del Centro de Formación Capital Humano. Es uno de esos proyectos que cuando los ponés en marcha no sabés bien qué va a pasar, y cuando ves los resultados entendés que era exactamente lo que había que hacer. Estamos, con muchísimo esfuerzo y dedicación, formando a las personas que nuestra industria necesita. Eso no tiene precio y se logra entre muchas cosas gracias al acompañamiento invaluable de FECOBA -gracias Fabián Castillo y todo el equipo- y  a la dedicación de nuestros colegas devenidos en docentes, en grandes docentes. Pido un aplauso para ellos que lo hacen posible y muchos hoy nos acompañan.

El segundo proyecto es el IES . International Exhibition Summit, el evento virtual entre pares de diferentes cámaras empresarias de Iberoamérica, donde trabajamos una agenda común, se exponen los temas junto a especialistas en la materia, se charlan, se debaten y se pasan a la acción. Es el genuino Intercambio de Experiencias y Saberes. Nació en pandemia acá en CAIFE, cuando todos buscábamos cómo seguir conectados sin poder vernos. Hoy, en 2026, el IES es una realidad consolidada en la industria ferial Iberoamericana. Este año la presidencia pro-témpore es de Colombia, lo que confirma algo que buscamos desde el principio: que esto no sea un evento argentino con invitados de afuera, sino una construcción regional genuina. Agradezco a Patricia Acosta de Colombia y a todos los países que lo hacen posible: PORTUGAL, ESPAÑA, URUGUAY, ARGENTINA, BRASIL, COLOMBIA, PERÚ, PANAMÁ, MEXICO Y EEUU. y los invito a todos a conectarse el próximo viernes 12 de Junio al mediodía.

Y el tercer proyecto —el que tal vez más nos desvela— es la gestión para conseguir un nuevo polo ferial para la Argentina. No lo digo como promesa. Lo digo como trabajo en curso. Este país, esta ciudad, esta industria, merecen una infraestructura ferial a la altura de lo que somos capaces de hacer. Seguimos empujando. Y vamos a lograrlo.

Pero hay algo más que quiero decir esta noche, y tiene que ver con la esencia de lo que estamos celebrando.

Vivimos en un mundo que empuja hacia lo común. Hacia lo simple, lo igual, lo que funciona para todos y no molesta a nadie. Y eso, es una forma más de empobrecimiento.

Piensen en algo tan cotidiano como un auto. Hace treinta, cuarenta años, el auto que manejabas decía quién eras. Quien tenía una Chevy no veía la vida igual que quien tenía un Torino. Eran mundos distintos. Había carácter, había identidad, había algo personal en esa elección. Hoy eso casi no existe. Los autos son parecidos entre sí, funcionales, eficientes, y cada vez más iguales. Porque el mercado aprendió que lo que funciona es lo que vende, y lo que vende es lo que no corre riesgos. Y así, poco a poco, la estética propia dejó de importar. Y todo se niveló. Para abajo.

Nosotros hacemos exactamente lo contrario.

En nuestra industria, cada proyecto es una apuesta. Muchas veces sin el presupuesto que merecería, muchas veces contra reloj, muchas veces en un contexto que pide achicar, recortar, simplificar. Y aun así, hay arquitectos y diseñadores en esta sala que eligen patear al ángulo o picarla. Buscar la diferencia cuando lo fácil sería patear fuerte y al medio.

¿Por qué lo hacen? Porque la arquitectura no es solo una profesión. Es una vocación. Y las vocaciones no negocian con la mediocridad. Esa fue la elección de cada uno de los que están aquí esta noche, y esa elección merece ser reconocida.

Por eso reconocemos no sólo a los que ganan —porque en cada categoría sólo ganan dos— sino a todos los que participan. Porque lo que premiamos no es solamente el resultado: es el esfuerzo incansable de hacer algo diferente, y hacerlo bien. Es el coraje de no conformarse. Es la obstinación, muchas veces silenciosa, de quien sabe que hay una mejor manera de hacer las cosas y no descansa hasta encontrarla.

En un mundo que pide uniformidad, ustedes insisten con la originalidad. Eso no es un detalle. Desde un stand de 9m2 hacemos de este mundo un lugar más bello y eso no es poco, eso es todo.

Permítanme cerrar con algo que creo profundamente.

La Argentina tiene un lugar en el mundo de las ferias, exposiciones y congresos que muchos países desean. La calidad de nuestros diseñadores, la creatividad de nuestros constructores, la sofisticación de nuestros stands no tienen nada que envidiarle a las grandes potencias feriales del mundo. Cuando competimos afuera, ganamos. Cuando mostramos lo que hacemos, sorprendemos. Eso no es casualidad: es cultura, es oficio, es pasión.

El camino no es fácil. Pero esta industria lleva décadas demostrando que sabe adaptarse, moldearse y seguir de pie. Esta noche, rodeados de los mejores trabajos del año, con el jurado que los evaluó, con los Estudios y Clientes que los hicieron posibles, estamos recordando por qué todo esto vale la pena.

Gracias a todos los que hacen que CAIFE siga creciendo. A los que trabajan desde adentro y a los que nos acompañan desde afuera. A los que creen que esta cámara puede ser algo más que un gremio: esta cámara debe ser una comunidad.

Que disfruten la noche. Y que los mejores stands del 2025 reciban el reconocimiento que merecen.

Muchas gracias.

por Pablo Ruda

#zurdo, #daltónico, de @riverplate y no como queso. #emprendedor. #marketer. #CEO @bdgbuenosaires #presidente @caifearg . RRSS: @pabloruda
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